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Hace aproximadamente un año, en pleno estallido de la crisis provocada por el COVID-19, la Asociación Internacional de Líneas de Crucero (CLIA) trabajaba con los gobiernos locales y nacionales alrededor del mundo, las principales autoridades sanitarias y otros socios de la comunidad de cruceros para coordinar los esfuerzos durante la suspensión de las operaciones de los cruceros en todo el mundo. 

En aquel momento, al igual que en la actualidad, la principal prioridad para toda la comunidad cruceristica estaba en la salud y la seguridad de los pasajeros, la tripulación y las poblaciones de aquellos lugares que se visitaban. En aquel momento, la gran mayoría de los más de 270 cruceros miembros de CLIA no se vieron afectados por el virus, debido principalmente a las agresivas medidas que se adoptaron. Estas medidas estaban basadas en las recomendaciones de las autoridades sanitarias mundiales, entre las que se encontraban los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Desgraciadamente, tras la declaración de pandemia por parte de la OMS a mediados de marzo, las diferentes líneas de cruceros tomaron la decisión de suspender voluntariamente las operaciones mundiales. Esto convirtió a la industria de los cruceros en uno de los primeros sectores en hacerlo.

Esta situación supuso un fuerte impacto económico a nivel mundial. No debemos olvidar que se trata de una industria que afecta a un amplio número de sectores como la hostelería, el turismo o los transportes. Por ponerlo en cifras, estamos hablando de 1,17 millones de puestos de trabajo en todo el mundo y hasta 150.000 millones de dólares en la actividad económica mundial al año. 

Tras largos meses de incertidumbre debido a la situación sanitaria mundial, las líneas de crucero han empezado a anunciar sus primeros viajes, con una respuesta por parte de los usuarios muy positiva. Esta reanudación de la actividad viene acompañada de unos protocolos y medidas consensuados por las diferentes autoridades. 

Con el objetivo de proteger lo máximo posible a los pasajeros, la tripulación y los destinos, CLIA trabajó bajo la guía de expertos en salud y de la industria e incluyó nuevos protocolos que incluyen pruebas de COVID-19 para todo aquel que vaya a bordo, uso de mascarillas, distancia de seguridad, uso de mascarillas, gestión del aire y estrategias de ventilación, además de instalaciones médicas mejoradas. Durante la segunda mitad de 2020 ya se realizaron viajes con estrictas medidas sanitarias a bordo que demostraron la eficacia de estos protocolos.

En palabras de Kelly Craighead, Presidenta y CEO de CLIA, en los últimos ocho meses se ha podido continuar con la reanudación controlada de los cruceros en Europa, Asia y el Pacífico Sur, con casi 400.000 pasajeros navegando hasta la fecha en más de 10 mercados de cruceros importantes. Estos viajes se completaron con éxito con los protocolos líderes en la industria que han mitigado de manera efectiva la propagación del COVID-19. Además, se planean viajes adicionales en el Mediterráneo y el Caribe a finales de esta primavera y durante los meses de verano. Según los análisis realizados, la pequeña fracción de casos de COVID reportados (menos de 50 según informes públicos) es dramáticamente más baja que la tasa que se puede encontrar en tierra o en otro método de transporte.

Bajo esta premisa y de forma paralela a los anuncios de retorno de la actividad de las navieras, CLIA sigue pidiendo de forma oficial al Centro de Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) que permita la reanudación gradual de las operaciones de cruceros desde los puertos estadounidenses en julio. Esta reanudación de los cruceros, dentro de la industria de los viajes en Estados Unidos, proporcionará un impulso muy importante en la economía del país. En principio, según la portavoz del CDC, Caitlin Shockey, la Orden de Navegación Condicionada (CSO) que actualmente no permite navegar en este mercado se mantendrá hasta el 1 de noviembre.

Por otro lado, Craighead hace hincapié en la importancia de la aceleración del despliegue de las vacunas como factor de cambio en la provisión de la salud y bienestar, especialmente en los Estados Unidos. 

En medio de este periodo de inflexión que esperemos que dé lugar a la estabilidad del sector, los aficionados cruceristas han tenido una respuesta muy positiva con respecto al regreso de la actividad y la vuelta a navegar. En el caso concreto de los cruceros de lujo se están alcanzando récords en las reservas de cruceros de larga duración. La vuelta al mundo en 180 días de Oceania Cruises agotó ni más ni menos que 684 pasajes en 24 horas. Bob Binder, presidente y director ejecutivo de la compañía comentaba que “la respuesta a este épico viaje ilustra claramente el entusiasmo que sienten los viajeros por las experiencias de viaje inmersivas y memorables”.

Especialmente en esta situación de tanta incertidumbre, desde IST hemos querido apoyar a la industria de los cruceros, ofreciendo facilidades a nuestros clientes y desarrollando nuevos servicios más avanzados que les permitan ser lo más eficientes posibles. Nuestro principal objetivo es mejorar la productividad de la venta online, ofreciendo soluciones tecnológicas que se conectan a más del 95% de la oferta del mercado de cruceros a nivel mundial. 

Es necesario aportar seguridad y confianza al usuario, optimizando el proceso de venta, tarea donde cobran especialmente importancia los agentes de viajes y la tecnología ofrecida por IST, partner tecnológico de referencia en la distribución y venta de cruceros online.

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